01
Define tus límites antes de jugar
- Decide cuánto tiempo y dinero puedes destinar sin afectar gastos esenciales.
- No persigas pérdidas ni aumentes el presupuesto para recuperar una sesión.
- No juegues bajo presión, cansancio o consumo de alcohol.
02
Señales para hacer una pausa
Conviene detenerse si el juego ocupa más tiempo del previsto, causa preocupación, interfiere con relaciones o trabajo, o lleva a ocultar gastos.
Si controlar el juego resulta difícil, deja de apostar y busca apoyo profesional o una organización de ayuda reconocida en tu localidad.
03
El juego no es ingreso
Los resultados son inciertos. No utilices dinero destinado a vivienda, alimentos, salud, deudas o ahorro, y nunca consideres el juego una forma de inversión.